El viento soplaba en su cara y hacía que su corto cabello azabache se moviera mucho más de lo que deseaba. El vestido floreado que llevaba puesto, ondeaba libremente a medida que su bicicleta avanzaba por esa ruta que parecía no tener fin. Elyse no era el tipo de mujer que se dejaba llevar por un impulso tan grande e idiota como este, pero esa mañana había despertado con un humor que no parecía propio en ella. Hacía tiempo ya que podía sentir el peso de la rutina recaer sobre sus hombros y transformar su día a día en una especie de serie sin capítulos nuevos. Ya nada le generaba emoción, ni felicidad, ni tristeza.
No llevaba una mala vida, no, a decir verdad tenía todo lo que pudiera desear. O al menos, aún siendo una mujer muy imaginativa y soñadora, no podía pensar en siquiera querer algo más de lo que ya tenía. Un vacío llenaba su existencia y con el tiempo ese misma falta se había convertido en su más fiel compañera.
Teniendo en cuenta que los meses pasaban y la situación no parecía mejorar de manera alguna había tomado la decisión, esa misma mañana, de acabar con su vida. No le encontraba sentido a aquella calesita infernal que se escondía detrás de su apática forma de sobrellevar cada día.
El único detalle que complicaba su nuevo proyecto era que se negaba a tener una muerte común y corriente. Creía que merecía un final tan digno como todo el esfuerzo que había impuesto en aprender y mejorar su calidad de vida. La creatividad no le faltaba y en cuestión de horas pudo descubrir cómo quería hacerlo.
Tomó sus llaves, tan sólo para abrir la puerta y quitar el candado que aprisionaba a su bicicleta en el porche de la entrada. Luego las dejó delicadamente bajo una maceta de la entrada. Lo único que pensaba llevar era su cuaderno, un lápiz, su bicicleta y lo que quedaba de una vida sin sentido.
Pedaleó, con fuerza y decisión, yendo cada vez a mayor velocidad por las calles de su pueblo ubicado en ningún lugar en especifico. Allí se encontraba, con la aceleración y la adrenalina de un nuevo emprendimiento, pero sin deseo alguno de concretarlo. El valor no le faltaba, claro que no, pero ni siquiera eso parecía generarle una emoción factible y duradera. Tan sólo una efímera sensación de utilidad por haber encontrado una manera de poner fin a su tortuosa vida.
{...}
Llegó. Allí estaba, frente a ella, el Gran Cañón. Ese lugar siempre le había llamado la atención, por su belleza inigualable y porque veía cierta magia en el vacío que representaba sobre la tierra. Por un segundo se sintió identificada con esa idea, y luego se arrepintió de tener un pensamiento tan idiota. Encontrar relación entre ella y un montón de piedras parecía algo sin sentido y al mismo tiempo, tan real. Le pareció irónico haber elegido tirarse al vacío, para acabar con el vacío de su rutinaria existencia, pero ya había llegado más lejos de lo que creía era capaz y no pensaba dar marcha atrás.
Se quitó los zapatos y apoyó suavemente sus pies en la piedra, caliente por los rayos del sol que pegaban mucho más de lo normal por ser este un día de pleno verano, y estar justo en el mediodía. Usó su mano para darse sombra y poder observar más allá del vacío. El paisaje era hermoso y le proporcionaba un estado extraño de paz y tranquilidad. Recordó que debía escribir la carta, aunque no recordó del todo el por qué. Sentía la necesidad de dar explicaciones ante alguien por sus acciones, aún si el que la encontrara fuera tan ajeno a ella como el mundo en el que vivía. Nadie que ella conociera podría encontrar esa carta, pero no le importó, la necesidad era más fuerte que todo.
Tomó el lápiz y lo dejó moverse libremente por la hoja, dando excusas baratas y pretextos que justificaban lo que estaba a punto de hacer. Sabía que nada de lo que acababa de escribir era del todo cierto, más que nada siendo completamente consiente de que la principal razón que impulsaba este deseo era el mero aburrimiento.
'Con mucho cariño para quien lo lea, Elyse.'
Dobló la carta, la apoyó en el suelo a un costado y puso la lapicera encima para que el papel no se volara. Retrocedió con la bicicleta y tomó la distancia necesaria. Se posicionó en dirección al vacío y comenzó a pedalear. Pedaleó, pedaleó y pedaleó hasta que no había más camino y se dio cuenta de que al fin... estaba cayendo. Caía cada vez a mayor velocidad y las dudas comenzaron a atacar su mente.
¿Y qué pasaba si esta no era la decisión correcta? ¿Y si se estaba equivocando? ¿Y si nadie encontraba su cadáver... pensarían que tan solo se había fugado? ¿Habría alguien que fuera a extrañarla? ¿Realmente quería esto? ¿Qué había hecho mal, en todo este tiempo para llegar hasta aquí? ¿Y si aquél que encontrase la carta, era la única persona que podría salvarla de sus acciones? ¿Y si ella se estaba escapando de su propio destino? ¿Y si...?
Pero ya era demasiado tarde. Su cuerpo se había estrellado contra el suelo y sus órganos vitales habían dejado de funcionar.
Y esta vez no hay más historia que valga. No hubo un 'después de...', no hay ninguna continuación. Elyse murió, al menos en mi mente, por hoy y por siempre. Nunca tuvo el tiempo de contar toda su historia, ni de encontrar el camino que la salvara. No hizo nada importante, ni fue nadie memorable. Elyse no fue, ni es, ni será nadie, pero aún así existe. En mi mente y en la mente de todos aquellos que lean este relato.
Si el que está leyendo esto, se sintió identificado con alguna de las cosas que pensó Elyse, quiero que sepa que no está solo. Que muchas veces dejamos que el vacío que se crea en nuestro ser nos consuma hasta que perdemos las esperanzas y nos permitimos cometer errores de los cuales nos arrepentiremos el resto de nuestra vida. Que buscamos emoción donde nunca hizo falta buscarla, o nos acostumbramos a lo que nos hace sentir más cómodos.
Que nos tiramos al Gran Cañón y nos dejamos caer en el olvido para pasar a ser una historia sin sentido de una visionaria que recolecta sueños rotos.
Aclaración: (Café + Horas sin dormir + mucho tiempo sin escribir dan como resultado un texto como este. Cada vez me impresiona más la cantidad de pelotudeces que escribo en un mismo texto.)
Te espero en mi blog , un besito♥
ResponderEliminarGracias por pasarte :3 después me paso por allá...
EliminarEspero que te haya gustado (:
La verdad qe me impresiono lo qe escribiste , me senti demaciada tocada , tenes como se diria el "arte de la escritura y de la exprecion" . Me gusto mucho lo qe escribiste .... Me gustaria qe leyeras un poco de lo qe escribo . Te dejo un beso :) SweetDeathToTheQueen
ResponderEliminaralskjfalksjdlkasjd♥ Muchas gracias por pasarte, y me alegra mucho que te haya gustado♥ Mejor todavía que te hayas sentido identificada (creo que eso es bueno...) y ahora ya ya ya me paso por tu blog para chusmear :3
EliminarUn beso para vos también (:
PD; Lindo nickname D: kalsjfklasjda